Año I    CURSO 2010/2011   Departamento de Dibujo
Precursor de nuestras viviendas actuales
LAS ÍNSULAS ROMANAS

Por Mercedes Valdivia Hidalgo y Rocío Mª Ponce Venteo 1º Bachillerato Ñ
Con la coordinación de Dª Amparo Feria, catedrática de Latín y Griego.

Las ínsulas es un tipo de casa urbana popular. Es el precursor de nuestros edificios de viviendas actuales. Para aprovechar el espacio de las ciudades, se proyectaron construcciones de hasta cuatro pisos. En la planta baja se abrían tiendas y en las superiores, apartamentos de varios tamaños. Todas las estancias comunicaban con un patio central comunitario adornado con fuentes o jardines.
Eran también viviendas urbanas de alquiler. Construidas en varios pisos de altura con materiales de dudosa resistencia, constituían la residencia de las clases populares.
En duro contraste con la domus, la ínsulas eran poco confortables, oscuras y pequeñas. No tenían agua corriente ni retrete y las habitaciones, de pequeñas dimensiones, solían utilizarse para todo uso.
La deficiencia en los materiales y la superpoblación de ciudades como Roma, hicieron muy frecuentes los derrumbamientos e incendios

 
 
 

Los edificios en Roma, llamados ínsulas eran edificios de varias plantas entre 3 y 4 pisos, estos contaban de unos bajos a menudo llamados domus. Los pisos superiores cenáculos, y un ultimo piso que era siempre el mas económico, el porque era bien sencillo, en los libros de la época se nos hace una referencia muy clara a los grandes incendios que asolaban la ciudad de manera continuada, Algo que ocurría con esa frecuencia ,dejaba a los habitantes de los últimos pisos mas desprotegidos que los que tenían la suerte de vivir en el primero, las posibilidades de supervivencia eran menores cuanto mas alto vivía, y por lo tanto el que pagaba mas por su casa eran los habitantes del primer piso. También existía otra clase de ínsulas o edificios en los que la parte baja se designaba tabernas.

Estos cenáculos eran de alquiler, tal y como sucede hoy se le pagaba al propietario la suma acordada, y eran el propietario de la finca el que debía correr con los gastos de la reforma de la finca, aunque es bien sabido que en la mayoría de los casos se dejaban abandonadas a su suerte y el paso del tiempo.
La ínsula es una topología residencial urbana que se desarrolla en Roma durante el siglo III a.C. como solución a la falta de espacio en el interior de las murallas Servianas.

Las fachadas eran de ladrillo visto dispuestos de manera muy ordenada, los bajos que se designaban a una taberna poseía un pórtico de madera que resguardaba la entrada, y en las calles mas anchas de la ciudad, las ínsulas disponían de un balcón para cada cenáculo, construidos o con ladrillo o bien con vigas de madera que se posaban sobre la fachada, en estos balcones los romanos ponían plantas y flores para dar un toque de color. Para entrar a cada cenáculo, tenían escalera interna que daba a cada puerta, bien hecha de ladrillo o de piedra.

Estas ínsulas son construidas por promotores privados que con el tiempo buscaran obtener la máxima rentabilidad del suelo, por lo que aumentan el número de plantas que componen las ínsulas. Estas inicialmente tres o cuatro plantas y llegaran a alturas de siete y ocho plantas.

En un principio las ínsulas fueron construidas en madera y adobe, materiales muy débiles que no soportaban grandes alturas. Por esto se hicieron habituales los hundimientos y la propagación de fuegos (por la madera). Estos incendios abarcaban grandes espacios. Para dar solución a los hundimientos, unas leyes posteriores obligaron a que las ínsulas se construyeran el ladrillo cocido. Así se aumentaron las medidas de las ínsulas (treinta y tres metros), y para evitar los incendios se decidió que entre dos ínsulas debía de haber un espacio sin especificar (ambitus, de unos ochenta centímetros).

La decoración interior era mas bien austera, exceptuando las paredes decoradas con pinturas y los suelos con mosaicos, los romanos disponían de bancos(scamna),taburetes(subsellia) o sellae (sillas plegables),el resto de mobiliario era un simple camastro, telas para cubrir asientos y camas alfombras y cojines. Las vajillas eran mayoritariamente de plata, excepto en los casos de pobreza en que eran de arcilla, aquellos personajes mas ricos, disponían de vajillas llenas de ornamentaciones, oro y filigranas.

Fuente: Mitología Clásica: Las ínsulas de Roma