Año I         CURSO 2010/2011                  Departamento de Dibujo
Al comienzo del siglo XX y a finales del siglo XIX, el Greco fue redescubierto y elevado por los artistas de vanguardia
al altar de  ``padre del arte moderno´´ en detrimento de Velázquez

EL GRECO EN ESTADO PURO

Por Rocío Rodríguez Ortega 4º E.S.O. B

 

 

 

 

 

 

 

 

 




En algunas ocasiones, quizá a rebufo de la moda, las cosas resultaron más fáciles. Mary Cassat acompañó en su viaje a los Havemeyes y intervino en la compra de: El retrato del cardenal, Niño de Guevara y de la vista de Toledo; pero no logró que compraran la Asunción, ni el retrato de Fray Hortensio Felix Paravicino, al final estos cuadros acabaron en museos americanos.
Otros importantes coleccionistas americanos ganados tempranamente para la causa del Greco, fueron Henry Clay Frick, P.A.B. Widener, Archer M. Huntingtor el creador de la Hispania Society, y Alber C. Barnes. Todos ellos compraron numerosos cuadros del Greco, pero el último era poco afortunado en sus compras.

Últimas adquisiciones

Tras la segunda guerra mundial entrarían en los museos norteamericanos otras importantes pinturas del Greco:
  • Tres procedentes de la colección Samuel H. Kress (Loocoante y sus hijos).
  • En el Metropolitan Musseum de Nueva York, (La visión de San Juan).
  • En el Musseum de San Francisco (San Francisco meditando de rodillas).
  • En el 1999 el Meadows Musseum de Dallas (adquirió San Francisco meditando de rodillas).
  • En julio de 2000, J. Paul Getty Musseum de los Ángeles (compró un Cristo crucificado).

Los museos y colecciones de Estados Unidos poseen hoy el conjunto más importantes de pintura de el Greco que se conserva fuera de España.
La única obra que había en España era ``El Greco de Toledo´´, que después viajó a la National Gallery of Art de Washington.
En Estados Unidos ocurre lo mismo, solo cabe registrar con el título El Greco: Mytery and Illumination. Pero ni Nueva York ni Londres ha acogido nunca una muestra digna de pinturas del cretense.




 

 

Una apuesta segura

La exposición que se inauguró en el Metropolitan Musseum of Art de Nueva York y en la National Gallery de Londres, representa, la primera oportunidad brindada hasta ahora al público de ambas ciudades para conocer a fondo la obra de un pintor con el que se hallan poco familiarizados.

Y dicho sea de paso, para el Metropolitan quizá suponga el saldo de una deuda pendiente y sacarse  una espina: en 1982 porfió sin éxito, por hacerse cargo, en la costa Este, de la exposición El Greco de Toledo. Que es una verdadera ``antología´´ seguramente la más completa y atractiva realizada hasta ahora.

En ella el público, pudo apreciar pinturas de todas las épocas del artista, con abundancia de obras maestras.

El periodo cretense estaba representado por la dormición de la Virgen de Syros y el San Lucas, el italiano, por doce obras entre las que cabe señalar las distintas versiones de la Piedad, la curación del ciego y la expulsión de los mercaderes y en redescubrimiento: La estigmatización de San Francisco que reaparece ahora tras permanecer, durante décadas, ocultar a los ojos del público.

El periodo español rebosa de obras maestras, basta citar por ahora: El velo de la Veronica de la Colección Mach, el Cristo crucificado con donantes de Louvre, El Expolio de Bearsted, La adoración del nombre de Jesús del Escorial, La Oración en el Huerto de Toledo Musseum of Art, La sagrada Familia con la Magdalena de Cleveland Musseum of Art, La Expulsión de los mercaderes de la iglesia de San Ginés, de Madrid, el San Pedro y el San Ildefonso de El Escorial, La visión de San Juan de Metropolitan y la Adoración de los pastores del Mueso del Prado.

 Algunas lagunas

La selección, pues, es verdaderamente impresionante, y es difícil que en los próximos años pueda reunirse un conjunto semejante. Como prueba de cada día es más difícil conseguir determinados préstamos, se echan en faltas algunas piezas que hubiera contribuido a redondear la muestra dando una imagen más clara de la evolución del artista.

Por otra parte, es claro que la labor de El Greco como realizador de grandes retablos queda algo oscurecido.

De Santo Domingo el Antiguo no hay ninguna pintura y a excepción de las de la capilla de San José, los demás retablos están representados cada uno por una pintura aunque ninguna de las cosas es la más significativa.

Finalmente cabe señalar que la apuesta de los organizadores de presentar solo obras de calidad superior desnaturalizada, en cierto modo, al Greco de Toledo, cuya significación queda desvirtuada si se prescinde de la labor del taller y de la producción continuado de obras de derivación.

Con todo, ni otras omisiones que se podrían señalar, y que no son imputables en absoluto a los organizadores, empequeñecen la magnitud de esta exposición, que será sin duda recordada como una de las más importantes dedicadas al cretense, y la virtud de presentar el Greco en estado puro y en su mayor esplendor.

Fuente: Revista descubrir el Arte