Año I        CURSO 2010/2011                 Departamento de Dibujo
Obra cumbre de la pintura universal
LAS MENINAS DE VELÁZQUEZ

Por María José Piñero Hernández 1º ESO B

Es la obra cumbre de la pintura universal, imitada por otros artistas (Picasso) y admirada por todos, es una de las obras pictóricas más analizadas y comentadas en el mundo del arte.

El cuadro fue titulado originalmente como La familia de Felipe IV y fue en el siglo XIX cuando recibió el nombre de Meninas, en alusión a los personajes que acompañan a la Infanta Margarita de Austria, menina en portugués significa damitas de compañía.

 

Esta obra, la más importante del pintor español Diego Velázquez, es una pintura al óleo sobre un lienzo de grandes dimensiones (318 cm x 276 cm), con las figuras representadas a tamaño natural y aunque carece de firma y de fecha, por fuentes indirectas se data en 1656. Se halla expuesta en el Museo del Prado de Madrid.

El artista resolvió con gran habilidad todos los problemas de composición del espacio, la perspectiva y la luz, gracias al dominio que tenía del color y a la gran facilidad para caracterizar a los personajes.

La estancia es amplia y de techo alto, probablemente sería el estudio del pintor y por eso hay grandes cuadros por las paredes (identificados en la actualidad). Existen ventanas en la pared derecha y están alternativamente abiertas y cerradas lo que nos acentúa la sensación de profundidad y de atmósfera real. El gran tamaño de las figuras, casi natural, subraya aún más su presencia en un espacio muy creíble. Estas están distribuidas de la siguiente manera:

  • En primer término y de izquierda a derecha: María Agustina Sarmiento que está haciendo una reverencia y ofreciendo en una bandeja plateada un jarrito o búcaro rojo a la infanta Margarita de Austria, una niña de niña de seis años de edad

  • Un poco más a la derecha: otra menina, Isabel de Velasco, que también muestra sus respetos mediante una suave reverencia. La siguiente es Maribárbola, enana macrocéfala de origen alemán, que también nos mira y, finalizando este plano, Nicolasillo Pertusato, que parece un niño pero también era un enano, bastante travieso por cierto, pues le está dando una patada a un gran mastín tumbado en el suelo.

  • Atrás, a la izquierda: el pintor Velázquez sujetando un pincel en la mano derecha y la paleta con los demás pinceles en la izquierda. Se está inspirando para pintar a los reyes y se ha representado a sí mismo muy elegante y como de cuarenta años cuando ya rondaba los cincuenta y siete. Delante de él está la parte posterior del lienzo sobre un caballete.

  • En la zona derecha y, en un segundo plano: dos personajes, la dama Marcela Ulloa, “guarda menor de damas” y un caballero sin identificar que sería un sirviente de la corte y que tiene las manos juntas mientras escucha la conversación de la dama. Para marcar la distancia y el espacio, Velázquez los sitúa a ambos en penumbra y más abocetados que las meninas. • Al fondo: una puerta de madera con cuarterones se abre a una estancia posterior muy iluminada y José Nieto, aposentador de la corte, está en las escaleras, no sabemos si viene o se va. Lleva un sombrero en la mano y viste una elegante capa negra. La luz es de tal intensidad que hace brillar la escalera, la puerta y la persona de José Nieto.

  • Colgado en la pared: un espejo que refleja la luz y donde el rey y la reina aparecen con un cortinaje rojo. No sabemos si están quietos posando para Velázquez o si entran en ese momento en la habitación.
   

Para saber más

Museo del Prado

Wikipedia

Arte Historia

I.E.S Manuel Bartolomé Cossío

Otras meninas